Saturday, May 22, 2010

BERNARDO E. PHILIPPI Y SU APORTE EN LA COLONIZACIÓN AUSTRAL











Eduardo TAMPE Maldonado  S.J.

pp.18- 22

Nacido en Charlottemburgo (Prusia) el 19 de Septiembre de 1811, su nombre —junto con el de Pérez Rosales— está íntimamente vinculado a la colonización del sur de Chile.

Desde muy temprana edad, el ansia de conocer otras tierras lo lleva muy lejos de su patria; estuvo en Tacna, China, África del Sur, Valparaíso, etc. Y así, un día a principios de 1833 apareció también en Chiloé... pero no con deseos de hechar raíces. Al contrario, desde Ancud efectúa viajes de exploración por el golfo de Corcovado, incluyendo el archipiélago de los Chonos.

Este hombre tenía, sin embargo, una idea fija: se trataba de obtener del gobierno chileno la autorización para traer colonos hacia' aquellas deshabitadas regiones.

Vuelto a su patria, su estadía apenas fue breve: sólo para organizar mejor un nuevo viaje al sur de Chile, ya que esas lejanas regiones lo atraen con fuerza irresistible. De ese modo, esta vez liega a Valdivia (1841), siguiendo a Osorno y viajando posteriormente desde Valdivia a Ghiloé. El plan anterior iba madurando lentamente; por ahora se trata de conocer y explorar todas esas regiones y poder así fundamentar con éxito su plan de colonización.

Descubrimiento del lago "Llanquihue"

Por los nativos fue informado que en el interior existía un gran lago, y al cual se le designaba con los nombres de Hueñauca, Pura-, hila, Quetrupe Pata o Llanquihue indistintamente. Es el mismo lago que en la época de la Colonia se nombraba "Lago de Valdivia".

Por supuesto que su deseo inmediato fuera entonces conoce^ personalmente el misterioso lago y explorar sus alrededores. Existía un inconveniente y era que los nativos evitaban ir a ese lago, debido a que entre ellos corría la versión de fantasmas malignos, que habrían embrujado ese lago y toda la región colindante. Sus buenas   (18)


relaciones con las autoridades de Chiloé le permitieron obtener todos los elementos y ayudas para su expedición. Provistos de un guía y con íres compañeros de aventuras, desde la bahía de Melipulli, donde se encontraba un caserío llamado "Cayenel", se inició el 27 de en febrero de 1842 en aventurado viaje hacia el temido y legendario lago. 

El caserío de Cayenel no era un lugar permanentemente habitado; sólo en los meses de verano llegaban los chilotes a explotar las maderas de alerce. Los bosques se extendían al norte de la bahía, pero su extensión no llegaba hasta las riberas del lago Llanquihue, motivo por el cual era desconocido para los chilotes.

Después de dos días de esfuerzo, el 29 de Enero, los aventureros pisaron las orillas del lago. Una vez que la expedición llegara al lugar convenido, los acompañantes abandonaron a los expedicionarios debido a los temores ya expuestos. Philippi con sus compañeros siguieron su ruta y pasaron incontables penurias; tuvieron que vencer obstáculos imprevistos, como fuera la travesía del río Maullín, cuando peligraran sus vidas. Se agotaron los víveres y debieron regresar a Melipulli, a donde arribaron el 6 de Febrero.

Philippi se convenció que había descubierto una extensa zona adecuada para su plan de colonización. Redactó un "Informe" para el Intendente de Chiloé, y junto con la Intendencia de Valdivia, se transmitió el Informe y solicitud de colonización al Supremo Gobierno con fecha 18 de Agosto de ese año. Al mes siguiente la solicitud fue contestada favorablemente; sin embargo la burocracia detuvo todo y los documentos permanecieron por años archivados en las oficinas de la capital.

Toma de posesión del Estrecho de Magallanes

Inmediatamente después de la primera excursión don Bernardo regresó al lago, llegando ahora hasta Osorno; en Marzo de ese mismo año realizó un nuevo viaje desde Maullín a Osorno. Su espíritu inquieto desesperaba por no recibir de parte del gobierno una respuesta favorable y definitiva sobre el proyectado plan de colonización.

Encontrábase en San Carlos de Ancud en 1843, cuando se organizó por disposición del Intendente Espiñeira, la expedición de la goleta "Ancud", ordenada por el gobierno para tomar posesión del Estrecho de Magallanes. La nave era de 27 toneladas y su dotación se componía de 18 marineros y dos soldados, dos mujeres, su capitán don Juan Williams y los señores Carlos Miller y Bernardo E. Philippi; en total 23 personas.. (19)

Navegando desorientados por el laberinto de canales e islas de la costa Occidental de la Patagonia, tuvieron la suerte de encontrar a la goleta contrabandista americana "Enterprise", a bordo de la cual pudo Philippi copiar las cartas náuticas de King y Fitz-Roy para proseguir la navegación. Desgraciadamente, poco después de zarpar de Puerto Americano (Guaytecas), sufrió la nave un serio accidente en el timón que le impidió continuar el viaje. Hubo necesidad de enviar a Philippi junto con Miller en chalupa hasta Ancud, en busca de repuestos y víveres, para continuar con el plan primitivo.

El capitán Williams no se equivocó en la elección de sus enviados ya que a los 23 días éstos estaban de regreso.

Pudo así la goleta proseguir su rumbo al Estrecho. Los tripulantes tomaron posesión de las tierras rnagallánicas en nombre de la República de Chile, el día 21 de Septiembre de 1843. Habían pasado cuatro meses de sufrida navegación cuando la "Ancud" fondeó en Puerto del Hambre, —hoy Fuerte Bulnes—.

El arribo del buque de guerra francés "Phaeton", ocurrido al día siguiente, dio ocasión a Philippi para expresar al capitán Maissin en correctísimo francés, que había llegado tarde a ocupar el Estrecho.

La Colonización en Marcha.

Pero a Philippi le preocupaba más su proyecto de colonización en la región del lago. De ahí que haya rechazado el cargo de "Gobernador de Magallanes" con que lo había designado recientemente el Presidente don Manuel Bulnes (17 de Enero de 1844). No le interesaban grandes cargos; presumía que su plan de colonización no podía fracasar.

Por eso, en Febrero de aquel año, cuando se encontraba de regreso en Santiago, volvió a presentar una nueva solicitud para colonizar la región del lago llanquihue. El proyecto consistía ahora en hacer navegable el río Maullín; lo que ofreció hacer por su cuenta y riesgo, con la única condición que se le entregara la concesión de colonizar la ribera sur del lago. Es digna de admiración la constancia de Philippi quien, a pesar de haber experimentado toda clase de obstáculos, no dejaba de buscar nuevos caminos para realizar su plan. Interesó entonces a particulares con el fin de llevar adelante su proyecto. Desde 1843 mantenía contactos con la firma "Flindt y Canciani" y al año siguiente conoció a don Francisco Kindermann en Valparaíso, los que se interesaron por su proyecto. También don Juan Renous, germano que vivía en Chile desde 1825, y conocía el país hasta Osorno, se entusiasmó con el proyecto de Philippi. (20)

En ningún instante descansaba don Bernardo; al contrario, la mayor parte del tiempo se encontraba en el sur, haciendo nuevas exploraciones y levantando planos. El mapa de la provincia de Valdivia, ejecutado en 1846, es considerado como la primera producción cartográfica y científica de esas comarcas levantado después del dominio español.

El nuevo Intendente de Valdivia don S. Sanfuentes, se transformó en su admirador, además de una respetuosa amistad que naciera entre ambos. El 15 de Julio de 1845 el Intendente informó al gobierno del gran valor de los planes, recomendándolo al mismo tiempo como un hombre conveniente y capacitado para contratar colonos en Alemania. De ese modo fue cómo el Presidente Bulnes se interiorizó del plan de don Bernardo. Reincorporado después al Ejército, fue ascendido a Sargento Mayor de Ingenieros y Edecán Honorario de S.E.

Sus informes y planos de la región sur, impulsaron al gobierno a la dictación de la "Ley de Tierras", firmada por el Presidente Bul-nes, el 18 de Noviembre de 1845. Aquel fue el documento decisivo para iniciar la colonización y sirvió de base y modelo para la colonización futura, tanto para la región de Llanquihue. como también para la región de la Frontera y otras partes del país.

El 27 de Julio de 1848 vio coronado sus esfuerzos con el nombramiento para dirigirse a Alemania y contratar allá los colonos aus desearan radicarse en el sur de Chile. En la tierra de Goethe dio a conocer a nuestro país y sus posibilidades; para ello se valió de 30 diarios o más, en los que publicaba avisos, artículos aclaratorios e informaciones sobre el sur de Chile. Sus publicaciones más importantes fueron tres folletos a manera de libritos: "Nachrichten" el 10 de Abril de 1851; "Neue Nachrichten" en Agosto de igual año, y "Neueste Nachrichten" el l9 de Enero de 1852. Los tres fueron publicados en la ciudad de Cassel, pero antes —en 1846— había escri to un artículo de 25 páginas para el libro titulado "Deutsche Aus-wanderung und Kolonisation", publicado por el Dr. J. E. Wappaeus en Leipzig. Este trabajo es una descripción extraordinariamente interesante y exacta de las condiciones del sur de Chile en aquellos años.

Cuatro años permaneció en Alemania. Numerosos grupos se embarcaron hacia Chile en busca de.un-destjno mejor. Desde Hamburgo o bien desde Bremen, zarpaban los veleros conduciendo a las familias conjuntamente con algunos enseres, y que deseaban radicarse en el sur de Chile. En Abril de 1852, el gobierno chileno dispuso el regreso de Philippi. El Presidente Bulnes, admirador como hemos expresado de la capacidad y constancia de don Bernardo, lo había designado ahora "Agente de la Colonización" en los territorios (21)

de Llanquihue; sin embargo, el destino no quizo que se hiciera cargo de tal responsabilidad: el nuevo gobierno que recién asumía, tenía otros planes.

Fue designado, en cambio, "Gobernador del Territorio de Magallanes". Debía allí pacificar un levantamiento de los indios nativos, provocado por el feroz teniente Miguel José Cambiazo, el 24 de Noviembre de 1851, y donde perdiera la vida el distinguido oficial de marina Benjamín Muñoz Gamero.

En su viaje a la región austral, el barco "Infatigable" que lo conducía, recaló en el puerto de Corral el 21 de Junio. Conducido n Valdivia, se encontró con su hermano Rudolfo Armandus, recién llegado de Alemania y que ejercía de profesor en la escuelita de aquella ciudad. Bernardo le comunicó sus esperanzas, y que no eran otras que regresar pronto para trabajar en favor de la colonización en Llanquihue.

Navegando siempre al sur, recalaron días después en Ancud, y desde ahí, directo a Magallanes, donde arribaron el 18 de Agosto de 1851. En Magallanes se dio cuenta de la magnitud del desastre causado por el feroz Cambiazo. Gracias a su carácter benigno y a su talento irreprochable, consiguió en parte pacificar a los nativos. Pero éstos habían jurado vengarse de las crueldades y fechorías de Cambiazo. A pesar de las advertencias acerca del peligro a que se exponía durante sus salidas de la ciudad, no les prestó atención. El 1 de Noviembre de 1852, cuando participaba en una expedición de reconocimiento, Philippi y acompañantes fueron asesinados por un grupo de indios; sólo escapó de esa matanza un joven indio que llegó a Punta Arenas 10 meses más tarde. El Gobernador tuvo que pagar con su vida las horribles atrocidades cometidas por el malvado oficial.

Hombre activo, con extraordinarias virtudes de toda índole; había dejado de existir en la plenitud de su vida; sólo tenía 41 años. Nadie podrá negar los ipéritos de Bernardo Euron Philippi. El fue quien engendró la idea de colonizar el Sur de Chile, colonización que después de su muerte, fue continuada por los siguientes gobiernos de Chile.

Escribe el historiador Armando Braun Menéndez en su libro "Fuerte Bulnes": "Philippi, por la multiplicidad de sus conocimientos y capacidades, era de aquellos que lo sabía todo: hombre de ciencia, militar, piloto mercante, agrimensor, comerciante, explorador, dibujante, colector naturalista, colonizador y otras profesiones más".

El hermoso "Cerro Philippi", ubicado en la ciudad de Puerto Varas a orillas del lago Llanquihue y que descubriera don Bernardo, mantiene vivo su nombre entre nosotros. (22)